Creo que soy demasiado YO para funcionar.
He perdido la persepción de mi misma, en todo sentido.
Me he enterado de qe mi cuerpo no era como lo veia y al parecer mis acciones tampoco lo son.
Debo confesar que en ocasiones los errores llegan a tocar la puerta de mi conciencia.. Pero yo, mal educada y caprichosa, solo se darle portasos en la cara..
Es verdad, quizas si sufro "el mal del hijo único", y soy tan malditamente egoista que reconociendo mi errores, busco aun un culpable, que en mi infancia alla dejado su erencia en mi...
Perdon al que me rodea.
Perdon al que me escucha.
Y perdon al que me ama.
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